México se disfruta con un viaje ligero

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¡Hola Amigos! Espero se encuentren súper bien después de algunos días de descanso que muchos, entre ellos yo, aprovechamos para viajar por México. Este tiempo se conoce aquí en el país como “vacaciones de semana santa” por fechas que se apegan a las vivencias del catolicismo.

Como muchos ya sabrán, si es que me siguen en instagram si no ¿qué esperas? te prometo buen contenido 😀 (Clic aquí) en fin, retomando, te enteraste que viajé a Oaxaca gracias a la invitación que me hizo Dani, una querida amiga que siempre me decía y cito –Mari, tienes que conocer Oaxaca, te vas a enamorar- y que certero era todo lo que me describía, pero no pude confirmarlo hasta que mis propios ojos brillaron en cada lugar que visitaba, realmente es una de las experiencias más maravillosas que he vivido.

Pero bueno, hablemos de una situación que se sufre cada que salimos de casa a conocer algún destino: Empacar

¿Viajamos ligero? La mayoría sé que se responderá mentalmente ¡claro que sí! Aunque la realidad sea que muy pocos lo llevamos a la práctica, ya que suele suceder que a la hora de empacar terminamos llevándonos cosas de más “por si acaso” y ojo, no quiere decir que esté mal ser precavido pero amigos admitámoslo, sabemos cuando estamos exagerando y al final resulta casi en todos los casos que el 80% de ese “por si acaso” jamás lo utilizamos.

Mujeres de Tlacolula en su mercado 

Todo depende del tipo de plan viajero que tengas, algunos lo hacen para conocer y llevan su presupuesto limitado, otros van con toda la intención de adquirir cierto producto o souvenirs del lugar, en mi caso yo tenía planeando ese viaje con la finalidad de conocer ciertos lugares y comprarme “los huipiles” que me robaban el sueño cada que los veían en mi instagram a través de otras cuentas. Así que, aunque sea fastidioso, debes sentarte y meditar ¿porqué quieres ir al lugar que estás planeando? Desde hace tiempo tengo la certeza que debes regresar al mismo lugar por lo menos tres veces y es que la mejor manera de vivir un destino como si fuera la primera vez es disfrutarlo, conocerlo y compartirle, pero bueno, no nos adelantemos, eso se los explicaré más a detalle en otro post.

Hacernos esta pequeña pero importante pregunta nos ayuda a tener claro muchas cosas para hacer más ligero nuestro viaje, toma en cuenta también las cosas imprescindibles de prepararlo, el medio de transporte que utilizarás, a dónde llegarás, el tiempo que estarás y la distribución del mismo para tener una experiencia más enriquecedora.

Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca I.A.G.O

Recuerda que no necesitar viajar con tanto y tú me darás la razón, ya que al conocer nuevos lugares te das cuenta que lo verdaderamente importante de viajar son los momentos que vives, los atardeceres de los que eres testigo, las personas que conoces, los pequeños rincones mágicos que nos ofrece México, en fin todo eso que no se puede comprar pero que sabes vale mucho, muchísimo más. En este punto creo que ya puedo mencionarte que al decirte que es mejor viajar ligero no sólo hablo de preparar tu maleta, si no también de preparar tu mente.

Mercado de Tlacolula de Matamoros, Oaxaca

Así es, debes estar preparado para empezar tu recorrido por México sin cargar en tu mente prejuicios, etiquetas o sentimientos de racismo discriminación o superioridad. La cultura que tenemos aquí es extraordinariamente diversa en todos los sentidos, en un mismo lugar podrás encontrar personas que se vean tan parecidas pero que hablen diferentes lenguas, vistan de cierta manera y que tengan ciertas costumbres y creencias que tal vez a ti te puedan parecer extrañas pero que para ellos es su vida cotidiana. Recuerda que ellos te abren paso a experimentar nuevas aventuras y lo mínimo que podemos regresarles a sus locales es el respeto por su estilo de vida.

Restaurante Las Quince Letras en Oaxaca

Mario y su familia trabajan en Amor Zapoteco marca de tapetes y bolsos en Teotitlán del Valle, Oaxaca

Ten por seguro que ir con ese gran espacio vacío tangible e intangible te será de mucho beneficio, podrás acumular conocimiento que jamás imaginaste, comer lo que en tu vida creíste (como yo y mi nervio de probar chapulines jajaja creo que ahora soy adicta, los extraño y eso que no los consumía diario) y ser testigo de del folclor de cada región.

No dudes ni por un instante acercarte a comercios locales para hacer tus compras, recuerda que nosotros somos partícipes del fortalecimiento de la economía nacional y cómo tal también debemos aprender a volvernos más responsables como consumidores, pregunta por lo que adquieres, su proceso, su lugar de origen, quién lo hizo y todo lo que puedas, así te darás cuenta por ti mismo de todo el talento que hay entre los artesanos, diseñadores, artistas y cocineros del lugar y apreciarás más el valor de lo hecho en México.

Lita es artesana y forma parte del colectivo Ñaa Ñaanga Tijaltepec que trabaja la técnica del pepenado fruncido en su blusa tradicional

Dani se ha convertido en una gran amiga, a la cual admiro por muchas razones, ahora que conozco a su familia entiendo el gran corazón que tiene, es el reflejo de sus padres

Así que ya sabes, es mejor disfrutar un viaje ligero que llevar una pesada carga que te roba la energía y tus pensamientos. Los consejos que aquí te doy no sólo se pueden aplicar al recorrer tu país, pero también es una manera de decirte que no hace falta ir muy lejos para admirar ciertos paisajes, pero venga, con esto no quiero decir que no saltes el charco, al contrario, pero que bonito sería que antes de hacerlo pudieras comprobar y compartir allá afuera lo orgulloso que estás de vivir en un país tan fregón por la calidad de su gente. Para la próxima cuéntame que tal te fue si seguiste estos pequeños consejos. Te mando la mejor de las vibras y un gran abrazo.

Una parte del interior del Templo de Santo Domingo